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No hay desarrollo posible sin un Estado que garantice derechos y sin una ciudadanía con capacidad real de ejercerlos.
Rolando Cordera Campos
[…] la política define quien paga impuestos y quien no, quien recibe servicios públicos, subsidios, créditos, contratos, concesiones, nombramientos; quien puede emprender los más jugosos negocios e incluso crear monopolios, y quien jamás podrá salir de su miseria. Quien se puede corromper impunemente y quien es condenado a pagar el costo de esa corrupción.
La política hace la diferencia entre prosperidad y miseria: las naciones son pobres cuando una reducida élite es capaz de organizar a la sociedad en beneficio propio a costa de la mayoría de su población; las naciones son ricas cuando el poder está repartido y ningún grupo es capaz por sí sólo de imponer leyes y reglas para beneficio propio y, por ende, para sometimiento de los demás. MMS
Cuernavaca, Mor., mayo 4 de 2016.
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